martes, 2 de octubre de 2007



Abducido junto con su perro

El siguiente caso de abducción le ocurrió al Sr. Julio F., en España, y tuvo gran trascendencia. El día 5 de febrero de 1978, día en que se cerraba la veda de caza, el señor Julio F. decidió salir a cazar en compañía de su perro Mus, un pointer inglés.

Se dirigió hacia una zona llana cerca de Medinacelli, en la provincia de Soria, en busca de liebres, cuando se encontraba a unos 50 Km. de la mencionada localidad, un impulso lo obligó a desviarse por un camino situado a la izquierda de la ruta, y cuando había recorrido unos 100 o 200 metros, el coche se detuvo, se apagaron las luces y la radio enmudeció.

El señor F. bajó de su auto a revisar el motor, al notar que el perro gruñía y erizaba el pelo, tomó su escopeta, la cargó y se mantuvo a la expectativa. De pronto vio bajar de una loma próxima dos figuras humanas, lo que logró tranquilizarlo.

Según Julio, estos seres eran de piel blanca, una estatura de 1,90 m, de sienes abultadas y no tenían cejas ni pestañas. Los ojos muy grandes y azules, eran redondeados y con pupilas enormes. La nariz era larga y afilada y los pómulos angulosos. Se comunicaban telepáticamente con él, los dos iban vestidos de igual forma, con un traje color verde manzana de una sola pieza y sin costuras visibles. Incluso la suela de los zapatos era una continuación del pantalón. Llevaban cubierta la cabeza con una capucha, de color crema amarillento y textura similar a la seda. Sus manos estaban enfundadas en una especie de guantes hechos del mismo material de las capuchas.

Estos seres lo invitaron a seguirlos, aceptó, y al llegar a lo alto de la loma vió un enorme platillo plateado similar a un hongo, de un diámetro de unos 50 m. que parecía flotar a unos cuatro metros del suelo. Del centro de esta nave bajó un cilindro en donde se abrió una puerta por donde entraron todos.

Ya en el interior, tanto él como su perro Mus fueron sometidos a un examen médico y a un interrogatorio sobre la organización social de la Tierra, sobre la economía, sobre su escopeta, si cazaba por necesidad o no.

Las hipnosis y las posteriores investigaciones dirigidas por José A. Campaña, revelaron un sinfín de detalles, tanto técnicos como antropomórficos, de la nave y de sus tripulantes, inclusive como el hecho de que, durante algunas sesiones de hipnosis, Julio parecía hacer de "radio" entre los extraterrestres y quienes lo investigaban, resultando un caso sorprendente.

1 comentario:

LE MOSQUITO dijo...

"...estos seres eran de piel blanca, una estatura de 1,90 m, de sienes abultadas y no tenían cejas ni pestañas. Los ojos muy grandes y azules, eran redondeados y con pupilas enormes. La nariz era larga y afilada y los pómulos angulosos"

El vivo retrato de los hermanos Matamoros.